
Sin pilas, sin pantalla, sin instrucciones: solo una goma elástica, un par de amigos y el tipo de juego físico que mantiene a los niños realmente entretenidos durante horas.
Dos jugadores sujetan la cuerda por los tobillos mientras el tercero salta y realiza trucos, desarrollando la coordinación, el ritmo y la concentración con cada ronda. ¿Recuerdas las secuencias de saltos que les enseñabas?
Un regalo encantador para cualquier niño de entre 6 y 10 años, y un juguete estupendo para animar a los niños a pasar más tiempo al aire libre saltando, riendo y moviéndose.




